En un medio donde el beisbol dominaba las preferencias
del público, pareció un desatino fundar un equipo de
futbol. Sin
embargo, los visionarios no se arredraron ante el difícil
panorama y se echaron a cuestas aquella gran aventura que se
vistió de drama en la cancha y fuera de ella.
Nuevo León
había conquistado el título nacional de Primera Fuerza y
aprovechando el momento, se creó el conjunto para participar en
la Liga Mayor la temporada 1945-46.
Aquel
primer equipo se llamó Club de Futbol Monterrey, SA. de CV., y
su primera mesa directiva fue la siguiente: Presidente: Enrique Ayala
Medina. Vicepresidente: Paul C. Probert. Secretario: Angel E. Escobedo.
Tesorero: CP Ramón Cárdenas Coronado. Vocales:
José Fidalgo Carrera, Ing. Alberto Guevara, Dr. Daniel Mir y
contador Miguel Talavera Acevedo. Comisarios: Rogelio Cantú
Gómez y Miguel Margáín Zozaya. Delegados en
México: Emesto Ríos y Femando Carrera. Manuel
Galán fue el primer director técnico y el plantel lo
formaron los siguientes jugadores: Raymundo "Burro" Palomino,
Victoriano de la Mora, Atenor "Negro" Medina, Octavio "Gene" Rivera,
Enrique Lizano, José Luis "Cocoliso" Rodríguez Peralta,
José Norberto Toledo, Miguel Quezada, Santiago Bonilla, y
Gilberto "Muerto" Maciel. Igualmente: Atanasio "Chango"
Medellín, Leonardo "Chanclas" Zamudio, Luciano Agnolín,
Guillermo "Cuadros" Vidal, Evaristo Amézcua, Noé
Gómez Tovar, Juan Bladé, Gonzalo Buanabad, Arnulfo
Avilán, Ignacio Trelles y Cirilo García Razo. Asimismo:
José "Che" Gómez, Emilio Baldonedo, Francisco
Zeledón, A. Escalada, Juan Moya, A. Daccarett, Jesús y
Luis Ontiveros, Víctor Lizardi, Rivas, Quiroga, Nava,
Ramírez, Usial, Robles, Juan y Homero "La Cuchara" Carranza,
Cristóbal "Catán" Liñán, Cruz Banda, Tello,
"Negro" Arizmendi...
El primer juego
del naciente club fue el 19 de agosto de 1945 en el parque de beisbol
Cuauhtémoc, donde venció 1-0 al San Sebastián de
León con gol de José "Che" Gómez. Así
nació su Uniforme El primer uniforme del Monterrey, en 1945, era
blanco, cortado diagonalmente del hombro izquierdo ala cintura, arriba
de color azul, con pantaloncillo blanco y medias azules.
Luego, en 1955-56.
cuando fue campeón de Segunda División, usaba un uniforme
blanco, con dos rayas azules delgadas juntas atravesando el pecho
horizontalmente y pantaloncillo blanco igual que las medias. En 1959-60
ya habían aparecido las rayas azules, inspiradas en el uniforme
del Tampico del cual había sido seguidor el Dr. Carlos Canseco.
El short era
blanco y las medias blancas con tres rayas azules horizontales. Pero no
fue sino hasta 1961-62 cuando surgió el tradicional uniforme de
las rayas azules verticales. D. José Ramón Ballina,
representante del equipo en México registró un vestuario
igual al del Asturias. equipo con el que jugó, porque no llevaba
ninguna instrucción al respecto. Entonces, quedó inscrita
la camiseta con rayas azules, pantaloncillo azul y medias blancas,
uniforme que le dio identidad al Monterrey a través de los
tiempos.
En su historia, el
ropaje del equipo ha variado infinidad de veces, pero las rayas azules
siempre volvieron a ser el símbolo sagrado de su vestimenta.
En su segundo
partido los entonces llamados Sultanes viajaron a Orizaba, Veracruz,
pero el Moctezuma los goleó 6-0 y donde Martín Cuburo
metió los seis goles.
De regreso a
Monterrey recibieron al América y estaban arriba 2-1 con goles
de Bladé y "Che" Gómez, pero al final ganaron los
capitalinos 5-2.
La cuarta
fecha salieron a Guadalajara para enfrentar al Oro, pero los detuvo la
tragedia en San Juan de los Lagos, donde se incendió el
camión en que viajaban la noche del 14 de septiembre de 1945.
En medio de las
llamas y los alaridos de dolor, José "Che" Gómez, a
riesgo de su propia vida, salvó de la muerte a varios de sus
compañeros.
Por esa arrojada
acción, en el lugar del accidente no murió nadie, aunque
después fallecieron el costarricense Enrique Lizano Benavides y
Leonardo "Cuadros" Vidal. Por aquella terrible desgracia, todos los
clubes del futbol mexicano se solidarizaron con el Monterrey y le
cedieron jugadores sin cobrar por sus transferencias.
Así,
llegaron Manolo Pando, José Noguera "Noguerita", Juan Moya,
Nacho Trelles, Escalada, Zeledón, Carlos Quiroz, Ricardo
Benítez, Tello, Altamirano, Luna y Emilio Baldonedo. Con esa
colaboración general, pudo seguir compitiendo el equipo
regiomontano, aunque fue víctima de incontables goleadas, la
máxima de ellas que todavía sigue siendo récord
del futbol mexicano.
Monterrey
jugó su último partido de la Liga contra el Atlas
aquí y perdió 5-2, para totalizar 133 goles en contra,
que también sigue siendo marca del futbol nacional.
Esa primera
aventura terminó con cinco victorias en 30 Juegos, cuatro
empates, 21 derrotas, 58 goles a favor, 133 en contra y 14 puntos, para
ocupar el sótano general. La última aparición de
aquel primer equipo fue el 23 de junio de 1946 contra el mismo Atlas
aquí dentro del Torneo de Copa. Y, para no variar,
también perdió por goleada de 6-1.
De esta
forma, el primer Monterrey totalizó 31 partidos con cinco
triunfos, cuatro empates, 22 derrotas, 59 goles anotados, 139 recibidos
y 14 puntos. D. Ramón Cárdenas Coronado, quien
tomó la presidencia a mitad de campaña, prometió
reestructurar el equipo. Pero no pudieron solventarse los
múltiples problemas económicos y finalmente
desapareció.
A partir de la
temporada 1971-72, cuando el Lic. Alberto Santos de Hoyos se hizo cargo
de la presidencia, el Monterrey vivió su mejor época
hasta entonces, conviniéndose en auténtico protagonista
del futbol mexicano.
Con la
dirección técnica de Ignacio Jáuregui, los Rayados
llegaron por primera vez a la liguilla por el título en 1971-72
cuando disputaron tres fragorosos partidos con el América.
El primer juego
fué en México el 25 de junio de 1972, donde ganó
el América 1-0 con gol de Toninho, pero donde también
hubo varias irregularidades.
A los 87 minutos
el Campeón Hernández recibió tarjeta roja pero el
árbitro Marco Antonio Dorantes permitió la entrada en
cambio de Miguel Angel Barberena por el expulsado.
Luego, entre
semana, los Millonetas organizaron un partido contra la Liga
Interclubes y allí el Campeón "pagó" el juego de
suspensión que le correspondía.
Sin embargo, aun
con todas esas triquiñuelas, Monterrey ganó a los Cremas
2-1 el uno de julio en el Tec, con golazo de Guarací Barbosa y
penal de Sergio Chagas, mientras que por los capitalinos anotó
Sergio Ceballos. Con eso se empató el marcador global 2-2 y se
forzó un juego extra celebrado en León el cuatro de julio.
El Monterrey
se puso adelante a los 42 minutos del primer tiempo con gran gol de
Alberto Guerra, pero en el segundo Carlos Reinoso dio una de sus
mejores exhibiciones y el América ganó 3-1. El chileno,
quien años después aceptó que acostumbraba usar
estimulantes, metió dos goles, uno de penal, y con otro de
Ceballos se completó el marcador global de 5-3 que dejó
fuera a los Rayados.
En 1973-74, el
Monterrey armó lo que se considera el mejor plantel de toda su
historia y cuya alineación inicial más regular era la
siguiente: José Ledezma; Magdaleno Cano, Gustavo Peña,
Guarací Barbosa y Basilio Salazar; Francisco Bertocchi, Juan
González y Francisco Solís; Luis Montoya, Milton Carlos y
Romeo Corbo. Su técnico era Ignacio Jáuregui.
Ese torneo los
Rayados jugaron 34 partidos, con 22 triunfos, cuatro empates, ocho
derrotas, 65 goles a favor, 36 en contra y 48 puntos, lo que es
récord no sólo del club sino de todo el futbol
regiomontano. Sin embargo, en la liguilla fueron superados por el
Atlético Español al que ganaron 4-3 en México pero
perdieron aquí 3-1 para quedar eliminados con global de 6-5.
En 1974-75
el Monterrey no pudo clasificar pero su explosividad lo llevó a
la conquista del título de goleo por equipos con 72 dianas. En
1975-76, ya con el chileno Fernando Riera en el timón, Monterrey
llegó hasta semifinales con goliza de 5-1 en el Universitario y
triunfo de 2-1 sobre Cruz Azul en México.
Ya en esta etapa,
Monterrey sacó gran empate 1-1 en la Perla Tapatía ante
los Leones Negros de la U de Guadalajara, pero en el Estadio
Universitario sucedió un garrafal error arbitral que lo
dejó eliminado. Un tremendo faul en la media cancha no fue
marcado por el silbante y de allí nació un pase para
Ricardo Chavarin, en fuera de lugar, que se convirtió en el gol
del polémico triunfo tapatío por 2-1 y su
clasificación con global de 3-2.
Y allí
empezó a declinar la Epoca de Oro del Monterrey, cuando
dejó la presidencia el Lic. Alberto Santos, quien forjó
la historia grande del equipo y bajo cuya gestión se
construyeron las instalaciones de El Cerrito, la casa-club que se
compara a las mejores del mundo. La última clasificación
en la década de los 70's fue la temporada 1978-79, cuando
dirigieron al Monterrey los brasileños Otto Gloria y al final
Ubirajara Chagas "Bira".
En la Liga Mayor
de 1945-46, los jugadores del Monterrey no tenían sobrenombre
específico. Se les llamaba Sultanes, Gitanos, Norteños,
Nuevoleoneses o simplemente Regios.
Y a
través de la historia se manejaron otros nombres de guerra,
incluido el de "Los Miserables, propuesto en forma jocosa por el
cómico regiomontano Arturo Manrique "El Panzón Panseco".
Así, se
oyeron motes de Industriales, Quijotes, La Colmena, Express del Norte,
Obreros Rojos, La Pandilla y Rayados.
Pero fueron estos
dos últimos los que perduraron. Los periodistas Ramón
Oviedo, César M. Saldaña, José Reyna y los
directivos Dr. Carlos Canseco y D. José Fidalgo se inclinaron
por el de Rayados, mientras que el también cronista Salvador
Meza propuso La Pandilla, nombre que fue difundido ampliamente por
Roberto Hernández jr.
De este apodo
surgió la mascota del club, El Pandy, un chico retador con el
uniforme rayado, y que se integró al logotipo de Futbol, A.C.,
organización que manejaba al equipo.
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